Luis Sáenz de la Calzada (1912 – 1994) científico y humanista, intelectual y artista, médico estomatólogo, biólogo, académico, profesor universitario, ecologista, actor, pintor, ensayista, poeta... Fue una de las personalidades más inclasificables e interesantes de la historia reciente de la ciudad de León. Inclasificable porque la amplitud de sus inquietudes desafía cualquier intento de categorización o taxonomía; interesante por cómo se condujo durante su complicada peripecia vital, en un siglo en el que España vivió alternativamente momentos convulsos y períodos oscuros, en los que, paradójicamente, dio a luz a una generación de artistas, científicos y literatos casi sin parangón en la historia de nuestro país.

PRESENTACIONES DEL LIBRO. Diciembre 2018

lunes 10
MADRID
19:00 horas jueves 13
LEÓN
20:00 horas

Residencia de Estudiantes

 

 (calle del Pinar, 21, Madrid)

Biblioteca Azcárate Fundación Sierra Pambley

 

(con entrada por la calle

Sierra Pambley)

     En la persona de LUIS SÁENZ de la CALZADA (1912-1994) se cifra una provincia de León influida por la Institución Libre de Enseñanza que, para los más avisados y memoriosos, ya sólo se celebra en algunos nombres del callejero leonés. Y, sin embargo, gracias a los principios institucionistas León participó en un proyecto de reforma pedagógica que desarrolló poderosos vínculos con la capital de España. Calzada frecuentó la madrileña Residencia de Estudiantes; formó parte, dirigido por Federico García Lorca, del elenco de actores de La Barraca; se sumó a las vanguardias que, durante los años veinte y treinta, se ensayaron en Madrid; sobrevivió, enmascarado en el Teatro Nacional, a la Guerra Civil y a una dura posguerra; durante el franquismo se convirtió en un poeta secreto; practicó la odontología y el magisterio universitario en León, ciudad en la que ejerció sus muchas

 vocaciones mientras preparaba el camino de la transición democrática.

     La exhibición de su obra pictórica plantea algunos problemas. En primer lugar, no es fácil determinar un itinerario cronológico, pues Calzada no databa sus obras, salvo aquellas que hacían de la fecha de ejecución la clave de la pieza. Tampoco disponemos de registros suficientes y solventes para establecer la diacronía de su trabajo. Así que hemos optado por una solución sincrónica, reagrupando lienzos, tablas y papeles alrededor de los temas que, durante su dilatada experiencia artística, no dejó de tratar: arlequines y ángeles como seres mediadores, animales que reflejen mitos y nos instruyan sobre la evolución convergente, ojos heterotópicos, seres durmientes, lo mistérico en la mujer, la máscara y el teatro, lo enigmático del círculo, los autorretratos como emblemas y la pervivencia del legado artístico de sus amigos fallecidos.

     Otro problema añadido es la multiplicidad de formatos, técnicas y soportes utilizados. La solución que ofrecemos, para el montaje de la exposición, consiste en aceptar resignadamente tal variedad y mostrarla con la deliberada intención de abundar en las muchas vocaciones de Calzada. Algunos dibujos parecen ilustraciones de tratados científicos, mientras que no pocos cuadros le deben tanto a las primeras vanguardias y a su experiencia teatral como a las nuevas teorías científicas. Al fin y al cabo, Calzada sintió como misión, al igual que todos los sabios, la celebrada unión alquímica de los contrarios: la de estilos artísticos que se excluían, la de épocas de España que se negaban la una a la otra y la de una ciencia que se apartaba de las humanidades.

 

Adolfo Álvarez Barthe

 

Sáenz de la Calzada cabalga de nuevo

MARCELINO CUEVAS 23/11/2018 LEÓN

 

Luis Sáez de la Calzada fue médico, poeta, actor, pintor, político… fue, en definitiva, uno de los personajes más importantes de la cultura leonesa en el siglo XX. Ha pasado ya mucho tiempo desde su desaparición, pero nunca es tarde para recobrar su figura, para poner en valor su recuerdo. Esta tarde, bajo los auspicios del Instituto Leonés de la Cultura de la Diputación Provincial, se inaugura una magna exposición de su obra pictórica, titulada Calzada. El humanismo renaciente. Y se anuncia la pronta presentación de un libro que glosa la figura de Sáez de la Calzada y que contiene un profundo estudio biográfico del personaje, a cargo del pintor también leonés Adolfo Álvarez Barthe.

La biografía de Adolfo Álvarez Barthe será presentada en la madrileña Residencia de Estudiantes el día 10 de diciembre; y en León, el 13 del mismo mes en la Biblioteca Azcárate de la Fundación Sierra Pambley. En el libro Barthe intenta entender «en qué marco nace Calzada, que fue un marco bajo la influencia de la Institución Libre de Enseñanza, a la que el padre de Calzada envió a estudiar a sus siete hijos».

La exposición ha sido comisariada por Adolfo Álvarez Barthe y Luis García, quien explica: «El motivo de la muestra, es hacer público el reconocimiento y agradecimiento de la Diputación de León por la importante y significativa donación de obras del artista —que no se encontraba representado en la colección adecuadamente— y que la familia de Luis Sáenz de la Calzado realizó a los fondos de la colección de Arte Contemporáneo de la Diputación de León ILC. Un conjunto amplio integrado por 31 obras pictóricas de gran valor artístico y destacada significación, algunas de las cuales participaron en la gran retrospectiva que de su obra se realizó en Madrid en las salas del Cuartel del Conde Duque, también un mural al temple y varios cuadernos, pequeños manuscritos con varios dibujos y apuntes, hasta un total de 75 obras diversas».

Sobre Calzada comenta Adolfo Álvarez Barthe: «Frecuentó la madrileña Residencia de Estudiantes; formó parte, dirigido por Federico García Lorca, del elenco de actores de La Barraca; se sumó a las vanguardias que durante los años veinte y treinta se ensayaron en Madrid; sobrevivió, enmascarado en el Teatro Nacional, a la Guerra Civil y a una dura posguerra; durante el franquismo se convirtió en un poeta secreto; practicó la odontología y el magisterio universitario en León, ciudad en la que ejerció sus muchas vocaciones mientras preparaba el camino de la transición democrática».

Obras sin tiempo

 

Álvarez Barthe dice sobre la exposición que hoy se inaugura: «La exhibición de su obra pictórica plantea algunos problemas. En primer lugar, no es fácil determinar un itinerario cronológico, pues Calzada no databa sus obras, salvo aquellas que hacían de la fecha de ejecución la clave de la pieza. Tampoco disponemos de registros suficientes y solventes para establecer la diacronía de su trabajo. Así que hemos optado por una solución sincrónica, reagrupando lienzos, tablas y papeles alrededor de los temas que, durante su dilatada experiencia artística, no dejó de tratar: arlequines y ángeles como seres mediadores, animales que reflejen mitos y nos instruyan sobre la evolución convergente, ojos heterotópicos, seres durmientes, lo mistérico en la mujer, la máscara y el teatro, lo enigmático del círculo, los autorretratos como emblemas y la pervivencia del legado artístico de sus amigos fallecidos». Resume el pintor e intelectual: «Al fin y al cabo, Calzada sintió como misión, al igual que todos los sabios, la celebrada unión alquímica de los contrarios: la de estilos artísticos que se excluían, la de épocas de España que se negaban la una a la otra y la de una ciencia que se apartaba de las humanidades»

J.R. | 26/11/2018 La Nueva Crónica

 

Una persona singular dentro del espacio creativo del León de postguerra

 

Pintura El Centro Leonés de Arte acoge hasta el 20 de enero de 2019 una exposición dedicada a la figura de Luis Sáenz de la Calzada, que reúne 76 obras

 

'Calzada. El Humanismo Renaciente’ es el título de la exposición que el pasado viernes se inauguró en el Centro Leonés de Arte (CLA) dedicada a la figura del médico, pintor, actor, profesor universitario, biólogo y escritor de variados géneros, Luis Sáenz de la Calzada (1912-1994), inauguración que contó con numeroso público y la presencia de miembros de la familia del artista, además del director del Departamento de Arte y Exposiciones del ILC, Luis García, y del comisario de la exposición, Adolfo Álvarez Barthe, autor asimismo de un libro que profundiza en la biografía de Sáenz de la Calzada, incorporando nuevos planteamientos y enfoques de su figura en relación con las conexiones con la vanguardia española, con la Institución Libre de Enseñanza, la residencia de Estudiantes, La Barraca, Alberto Sánchez o García Lorca, entre otros muchos intelectuales de la época.

De Chirico a Alberto Sánchez

 

Para Luis García, mucho podría hablarse de cómo destacó en tan diversos campos, pero Calzada dijo de sí mismo que su vida carecía de importancia y que se consideraba como "un simple eslabón, muy poco importante –tal vez necesario– en esta apasionante cadena vital que se iniciara hace cuatro mil millones de años".

 

Su obra –sostiene García– se encuentra dentro del territorio de la recuperación y construcción de la forma, a partir de la disolución de las formas planteadas por el cubismo, tomando su pintura dos enfoques muy característicos de la época, una vertiente que procede del mundo italiano clásico revisado, con derivas hacia la pintura metafísica de Georges de Chirico y por otro el territorio del neosurrealismo Picassiano y específicamente de Alberto Sánchez, si bien es cierto que la carga simbólica, crítica, e incluso la tensión expresionista surge con intensidad en muchas de sus obras de forma subyacente o explícita.

 

Sin duda, una muestra que nos facilitará una aproximación a una persona singular dentro del espacio creativo e intelectual de León en la postguerra española Por su parte, Adolfo Álvarez Barthe, comisario de la exposición, considera que la exhibición de su obra pictórica plantea algunos problemas. "En primer lugar, no es fácil determinar un itinerario cronológico, pues Calzada no databa sus obras, salvo aquellas que hacían de la fecha de ejecución la clave de la pieza. Tampoco disponemos de registros suficientes y solventes para establecer la diacronía de su trabajo. Así que hemos optado por una solución sincrónica, reagrupando lienzos, tablas y papeles alrededor de los temas que, durante su dilatada experiencia artística, no dejó de tratar: arlequines y ángeles como seres mediadores, animales que reflejen mitos y nos instruyan sobre la evolución convergente, ojos heterotópicos, seres durmientes, lo mistérico en la mujer, la máscara y el teatro, lo enigmático del círculo, los autorretratos como emblemas y la pervivencia del legado artístico de sus amigos fallecidos".

 

Para Luis García se trata de una muestra de gran interés para la cultura leonesa, que se encuadra perfectamente dentro de la vertiente de trabajo del Departamento de Arte y Exposiciones dedicada a la recuperación de artistas leoneses de relevancia en el ámbito de la pintura. "Sin duda, una muestra que nos facilitará una aproximación a una persona singular dentro del espacio creativo e intelectual de León en la postguerra española".

El CLA recupera la obra pictórica

del artista e intelectual leonés Luis Saénz de la Calzada

 

Por CAMINO SAYAGO

 

Desde el 23 de noviembre y hasta el 20 de enero el Centro Leonés de Arte CLA acogerá la retrospectiva ‘Calzada. El Humanismo Renaciente’, dedicada a este creador leonés de gran relevancia nacional. Está integrada por 152 piezas– pintura, dibujos y serigrafía- y gran parte de ella la forman los fondos correspondientes a la donación que realizó la familia de Luis Sáenz de la Calzada (1912 – 1994) a la Diputación de León en 2016. La inauguración tendrá lugar este viernes 23 de noviembre a las 20:00 horas.

En total la exposición reúne 76 obras, 62 pinturas, 13 dibujos y 1 serigrafía. De los fondos correspondientes a la donación de la familia -75 obras entre pinturas y dibujos, y un mural- se han seleccionado 31 obras, algunas de las cuales formaron parte de una gran retrospectiva que se realizó en Madrid en las salas del Cuartel del Conde Duque. Además se suman varios cuadernos, pequeños manuscritos con varios dibujos y apuntes, hasta un total de 75. Otras 45 obras corresponden a obras cedidas temporalmente por coleccionistas privados y familiares del artista.

La muestra, comisariada por Adolfo Álvarez Barthe y Luis García Martínez, recorre aunque no de forma cronológica diferentes etapas de la pintura de Luis Saénz de la Calzada y se inscribe en el programa que lleva a cabo el Departamento de Arte y Exposiciones del ILC para recuperar a los artistas leoneses más destacados del ámbito de la pintura, que en este caso condensa, además, una larga trayectoria y una gran proyección nacional e internacional.

Luis Saénz de la Calzada fue una persona atípica en el ambiente creativo e intelectual del León de la postguerra. Fue actor, pintor, médico, profesor universitario, biólogo y escritor. Un humanista. Estudió en la Residencia de Estudiantes de Madrid entre 1929 y 1936 y se identificó con los valores de la Institución Libre de Enseñanza. Mantuvo una estrecha relación con importantes figuras del momento, entre ellas Federico García Lorca, con el que trabajó como actor en la Barraca y el escultor Alberto Sánchez, fundador de la Escuela de Vallecas; también otros muchos artistas, como el pintor Benjamín Palencia. “El motivo de la muestra es hacer público el reconocimiento y agradecimiento de la Diputación de León por la importante y significativa donación de obra s del artista (que no se encontraba representado en la colección adecuadamente) que la familia de Luis Sáenz de la Calzada realizó a los fondos de la colección de Arte Contemporáneo de la Diputación de León”, explica Luis García, responsable del Departamento de Arte y Exposiciones del ILC.

La producción pictórica de Saénz de la Calzada se sitúa en el territorio de la recuperación y construcción de la forma. “A partir de la disolución de las formas planteadas por el cubismo, su pintura adopta dos enfoques muy característicos de la época, una vertiente que procede del mundo italiano clásico revisado, con derivas hacia la pintura metafísica de Georges de Chirico y por otro el territorio del neosurrealismo Picassiano y específicamente de Alberto Sánchez, si bien es cierto que la carga simbólica, crítica e incluso la tensión expresionista surge con intensidad en muchas de sus obras de forma subyacente o explícita”.

Un ensayo biográfico

 

Además de la producción de esta exposición en el CLA, la institución provincial colabora en una publicación con la editorial Eolas, que recoge la investigación que sobre el intelectual ha realizado el artista plástico Adolfo Álvarez Barthe. Un libro que lleva por título ‘Luis Saénz de la Calzada, un ensayo biográfico’. “Este libro es el resultado de años de trabajo, de investigar documentación muy diversa sobre su figura. Supone también un complemento de la exposición, una inmersión en su biografía que me ha llevado a plantearme su relación con la vanguardia, tanto nacional como internacional, así como con la Institución Libre de Enseñanza y la Residencia de Estudiantes”, asegura su autor.

El libro se presentará en Madrid el próximo 10 de diciembre, en la mítica Residencia de Estudiantes. En esta ocasión Barthe estará acompañado por Ana María Arias de Cossío, Catedrática emérita de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid. En León, la presentación tendrá lugar el 13 de diciembre en la Fundación Sierra Pambley y contará con Koré Escobar, responsable del Departamento de Registro del MUSAC.

Luis Saénz de la Calzada y Federico García Lorca en La Barraca.

VIDEO EN LA EXPOSICIÓN

El Departamento de Arte y Exposiciones del Instituto Leonés de Cultura le informa de las actividades previstas para el próximo sábado día 11 de noviembre a las 17,30 h. en el Centro de Interpretación del Clima de La Vid de Gordón con motivo de la exposición “Estratos Fracturados”

 

Conferencia de Adolfo Álvarez Barthe sobre el intelectual y pintor

Luis Sáenz de la Calzada

 

(Una nueva visión que aporta enfoques de gran interés sobre la figura del artista)

 

La actividad es gratuita hasta completar el aforo

 

 

Luis García Martínez

Director del Departamento de

Arte y Exposiciones

Instituto Leonés de Cultura

«A Sáenz de la Calzada hay que estudiarle como pintor español»

 

MARCELINO CUEVAS | LEÓN

 

Parece milagroso pero es una auténtica realidad. El Centro de Interpretación del Clima de La Vid de Gordón sigue manteniendo un interminable programa de actividades en torno a la exposición Estratos fracturados. Mañana sábado, a las 17.30 horas, el pintor Adolfo Álvarez Barthe pronunciará una conferencia sobre el intelectual y también pintor leonés Luis Sáenz de la Calzada.

—¿Cómo ha llegado a interesarle la persona y la obra de Sáenz de la Calzada?

—Primero por el trato humano que mantuve con él. Coincidimos en los últimos diez años de su vida. Desde el primer momento me pareció un hombre muy sabio que destilaba conocimiento. Es una de las personas más importantes de cuantas se han cruzado en mi vida.

—Dentro de la pintura leonesa ¿dónde se puede encuadrar la figura de Sáenz de la Calzada?

—Fue un artista que hasta ahora no ha sido historiado, si bien es verdad que en el libro de Alonso sobre los pintores leoneses él aparece en lugar de honor. Pero después de ese estudio nadie se ha fijado en su obra, si exceptuamos una pequeña publicación de la Fundación Vela Zanetti de 1997. Sí se ha realizado una gran exposición y un estupendo catálogo en el madrileño Centro Cultural de la Villa. Para historiar a Calzada quizá las categorías tengan que crecer. No solamente hay que estudiarle como protagonista de la pintura leonesa, sino como pintor español, porque él se formó en Madrid. Allí coincidió con toda la generación del 27 y con todo lo que se había preparado en los años veinte para asumir las vanguardias en España.

 

 

—Defínanos a Calzada como pintor.

—Llegó a Madrid en el año 1929. Estudió en la Residencia de Estudiantes creyendo en todos los valores de la Institución Libre de Enseñanza y es allí donde conoce a José Moreno Villa, que entonces impartía allí lecciones de Historia del Arte y que fue uno de los introductores de las vanguardias en España. Aquí, las vanguardias no habían llegado de una manera normal, el que pretendía ser vanguardista se iba a París y allí se quedaba, hasta que llegó el movimiento de Retorno al Orden y es capitalizado por Moreno Villa y otros artistas como José Caballero, Alberto Sánchez, Benjamín Palencia… y Calzada está esta en eso. Su pintura mantiene siempre una referencia a aquellos años. No es pintor que venga de la sensibilidad él viene del Retorno al Orden dentro de las vanguardias.

—Pero Sáenz de la Calzada tuvo otras muchas actividades…

—Fue un hombre de múltiples facetas. Fue biólogo, profesor universitario en Madrid, conferenciante, escritor y actor profesional varios años, después de dejar La Barraca estuvo con Luis Escobar haciendo teatro por toda España. También hay que recordarle como científico, fue Académico de Medicina en Oviedo. Hablamos de un hombre multifacético que en sus memorias dijo que el «no creía que fuera un hombre de importancia. Que solamente se consideraba un eslabón poco importante, pero quizás necesario, para la evolución».

—Y todo esto ¿cómo se reflejará en su conferencia?

—Valorando su actividad como correa de transmisión de conocimientos y pensamientos. Hoy día tenemos instrumentos para estudiar su periodo formativo, que es una época poco estudiada. Ya se han publicado muchas cosas y puede hablarse de lo que fueron los años 20 y primeros 30 en Madrid referido a la vanguardia, a las artes y a la ciencia, por la capital de España pasaron casi todas las grandes figuras internacionales del momento. En la conferencia pretendo centrar a Sáenz de la Calzada en torno a su iconografía. Intentaré explicar, a través de su obra, cuál es su mensaje, para dar a conocer sus múltiples facetas humanas.

 

Lugar: Centro del Clima. La Vid de Gordón.

 

 

Adolfo Álvarez Barthe:

"Todo lo hacía bien"

 

LA NUEVA CRÓNICA.

Fulgencio Fernández 11/11/2017

 

 

El pintor leonés abordará las diversas facetas artísticas y personales del polifacético Luis Sáenz de la Calzada en una conferencia en el Centro del Clima de La Vid de Gordón

Luis Sáenz de la Calzada es un personaje fundamental de la cultura leonesa del siglo XX, aunque tal vez demasiado olvidado, un tipo impresionante en lo humano, amigo y compañero de Lorca en La Barraca, seguidor de los postulados de la Institución Libre de Enseñanza, vanguardista «de la mano» de Moreno Villa... tantas cosas: actor, pintor, médico, profesor universitario, biólogo, escritor de variados géneros y hasta fundador y presidente del CCAN. Hoy es el protagonista de la conferencia que pronuncia en elCentro del Clima de La Vid (17:30 horas) otro artista, el pintor leonés Adolfo Álvarez Barthe, dentro del ciclo de actividades paralelas a la exposición Estratos fracturados, que podrá visitarse hasta el 28 de enero.

 

– ¿Cómo se acerca un pintor a otro pintor hasta sentir la fascinación que no oculta que tiene por Luis Sáenz de la Calzada?

 

– Porque compartimos el mismo imaginario. Un imaginario que incluye símbolos y no poca literatura. Porque conocíamos las mismas canciones populares. Y porque Maruja, su mujer, me aceptó.

 

– ¿Es el polifacético Luis Sáenz de la Calzada uno de los nombres más importantes de la cultura leonesa del último siglo?

 

– Sin duda. Saénz de la Calzada recibe las vanguardias de los años 20 y 30 en Madrid de las revistas nacionales e internacionales que leyó en la Residencia de Estudiantes madrileña y de los protagonistas de esas vanguardias: Stravinsky, Poulanc, Moreno Villa , Alberto Sánchez, José Caballero, Benjamín Palencia y tantos otros. Después viene a León y trabaja intensamente durante toda su vida.

 

– Calzada fue actor, pintor, profesor, médico, biólogo, escritor… ¿Cómo es posible? ¿Tendrá mucho que ver que en su vida tuvo el privilegio, o el acierto, de estar cerca de personalidades de la talla de García Lorca, en La Barraca; Jiménez Fraud, en la Residencia de Estudiantes; José Moreno Villa, Benjamín Palencia y tantos otros? ¿Quiso generosamente transmitir lo mucho que recibió de ellos?

 

– Calzada fue un hombre llamado a muchas vocaciones. Hace unos años las profesiones, el amor doméstico, los hijos y el estudio no eran incompatibles. Había tiempo y en el espacio una persona ingeniosa hacía muchas cosas. Además, lo que Calzada había recibido en su juventud fue un enorme tesoro que pudo colmar su madurez. Lo colmó haciendo su obra y vertiéndolo en personas jóvenes.

 

– ¿Qué aspecto de sus numerosas facetas destacaría más?

 

– Todas. Yo no le vi pescar, pero estoy seguro que hasta eso lo haría con mesura. La mesura, en lo público y en lo privado, era su sello.

– ¿Fue Sáenz de la Calzada un ejemplo de tolerancia y convivencia en una ciudad como León, donde hizo de todo sin estridencias, incluso ser socio fundador del CCAN?

 

– Calzada participó del credo de la Institución Libre de Enseñanza. Eso le facultó para la convivencia y para la tolerancia. Tenía algo que muy pocas personas tienen: despertaba un inmenso respeto en sus interlocutores. Sus vocaciones encontraron aliados, no enemigos.

 

– Imagino que, entre pintores, la faceta plástica de Calzada tendrá un espacio importante en la conferencia que hoy pronuncia en La Vid ¿Qué destacaría de él? ¿Cómo pudo el leonés ser un vanguardista en tiempos difíciles desde una ciudad lejana?

 

– No hay ciudades lejanas para la vanguardia. Calzada, además, perteneció a una de las vanguardias menos estudiadas: la del Retorno al Orden. Cada vez disponemos de más instrumentos para evaluar aquella época. Esta conferencia supone un pasito más en su valoración.

 

– ¿Cómo abordará tantas facetas en una sola conferencia?

– Mucho podría hablarse de cómo destacó Sáenz de la Calzada en tan diversos campos, es evidente. Pero fue él quien dijo de sí mismo que su vida carecía de importancia y que se consideraba como «un simple eslabón, muy poco importante –tal vez necesario- en esta apasionante cadena vital que se iniciara hace cuatro mil millones de años”. Por esta razón yo, que traté con Luis en los últimos años de su vida, ha preferido estudiar su figura en el contexto histórico y cultural en el que tan polifacética persona se formó. Importa señalar lo que se recibe, cómo se recibe y lo que, después, se destila.

 

– ¿Tiene León una deuda con Luis Sáenz de la Calzada?

 

– No. Yo no he conocido a nadie en León que no valorara su persona y su obra. Otra cosa es que haya obra inédita, sobre todo literaria. Y otra cosa también es la poca memoria que parecen tener los agentes culturales de la ciudad. Cómo puede olvidarse a un pintor que cubre, con sus telas, tantas paredes de tantos hogares de León. No es bueno cambiar memoria por oscuros intereses.

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